Sofocos y sudores
«Me despierto empapada a las tres de la mañana»
El síntoma más conocido y el que más arruina el descanso.
Los sofocos y los sudores nocturnos son los síntomas más característicos de la menopausia. Afectan al sueño y, con ello, al ánimo, a la concentración y a la energía del día siguiente.
Qué está pasando en tu cuerpo
Los cambios hormonales alteran el termostato interno del cerebro, que reacciona de forma exagerada a pequeñas variaciones de temperatura. El resultado es esa oleada de calor repentina, a veces con sudoración y palpitaciones.
- Oleadas de calor repentinas, de segundos a minutos
- Sudores nocturnos que interrumpen el sueño
- Impacto en el ánimo y la concentración al día siguiente
Cuándo conviene consultar
Cuando interfieren con el sueño, el trabajo o la vida social. También si aparecen antes de los 45 años o si dudas sobre qué opciones existen en tu caso.
Qué pasa en la consulta
- Valoramos frecuencia, intensidad e impacto real en tu día a día
- Repasamos las opciones con y sin hormonas según tu historia
- Sales con un plan y un momento para revisarlo
Siguiente paso
Habla con una ginecóloga colegiada en España
Una consulta ordenada te permite entender qué te está pasando, descartar otras causas y salir con un plan clínico claro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto duran los sofocos?
Varía mucho: pueden durar meses o varios años. La intensidad y la duración son muy individuales.
¿Puedo tratarlos sin hormonas?
Existen opciones hormonales y no hormonales. Cuál encaja depende de tu historia clínica y se valora en consulta.
¿Hace falta prueba previa?
No hace falta nada antes de reservar. Todo se valora durante la consulta.
